Cuando mi matrimonio se tornó difícil, una amiga me habló de Mariela Gauna. Su endulzamiento me ayudó a cambiar mi perspectiva. Aprendí a dejar ir lo negativo y a concentrarme en lo positivo. Ahora compartimos risas, complicidad y, sobre todo, amor. Estoy agradecida de haber tomado esa decisión.